Calle Compañía

La calle Compañía, entre las plazas de La Catedral y de Las Flores, forma parte del anillo comercial del casco antiguo. Su pluralidad y variedad invita a pasear y a entrar en sus tiendas, donde se puede encontrar artículos de primera necesidad, productos farmacéuticos, regalos y artesanía, perfumerías, joyerías, tiendas de modas y calzados, todo en una estrecha vía peatonal donde en las horas de comercio se siente el bullir de la gente que recorre el núcleo urbano.

En esta céntrica calle, antes denominada Prim, se mezclan franquicias con comercios y establecimientos tradicionales que perduran a pesar del transcurrir de los años. Este es el caso del local de Serafín, especializado en la venta de cuchillos, o del bar Brim, abierto en 1956 y donde se puede degustar uno de los mejores cafés de la ciudad. El estanco de María del Carmen, calzados Vasconia y el horno-pastelería de la familia Bustelo, de 1804, son también los negocios con más solera y permanencia de la calle Compañía.

Desde muy antiguo, la calle se llamaba del Colegio de la Compañía de Jesús. En 1652 y 1674 aparece con el nombre de La Compañía y vulgarmente por el año 1696 se le denominaba de Rufo. En 1855, con la reforma del nomenclátor, se conoció como calle de Támara, en honor al profesor de Humanidades gaditano de mediados del sigo XVI y Finalmente, el 6 de junio de 1871, el Ayuntamiento de Cádiz acuerda rotular la calle con el nombre de Prim, en recuerdo del general y político liberal español asesinado casi un año antes.
Entre otras curiosidades, la calle Compañía es denominada “calle de la buena sombra” porque no tiene número 13.